Vencer al cáncer de próstata,
ganar en calidad de vida;

Roland MUNTZ, Presidente de la Asociación ANAMACaP
“Irresponsable, pues mal informado, dejé la responsabilidad de mi salud a un médico, como mis impuestos a un experto en contabilidad o mis inversiones a un inversor... ahora me veo luchando para que el ciudadano se responsabilice dentro de una democracia sanitaria.”
Roland Muntz ha sido tratado por prostatectomia radical en 1999. Es presidente fundador de la ANAMACaP en 2002 (Asociación nacional francesa de los enfermos que padecen cáncer de próstata).
Palabras recogidas el 20 de diciembre de 2006 por Nathaly Mermet, periodista.
Tras la recaída casi inmediata de un cáncer de próstata agresivo operado por prostatectomia radical bajo laparoscopia en 1999 a la edad de 54 años, Roland Muntz reconoce rápidamente la necesidad de estudiar y comprender la enfermedad, el cuerpo humano y, de manera más general, la salud. La salud no es nada que puede estudiarse con una ciencia exacta, y cada uno debe responsabilizarse de la suya, si está un poco al corriente de lo que va.
Nacimiento de la ANAMACaP
“Si soy el padre de la ANAMACaP, el Profesor Philippe Mangin es su abuelo” recuerda Roland Muntz. En enero de 2002 la asociación nacional francesa de los enfermos que padecen cáncer de próstata ha sido creada por iniciativa de R. Muntz, animado por el Profesor Mangin, Presidente en aquella época de la Asociación Francesa de Urología (AFU).
R. Muntz comenta “que los pacientes son quienes tienen verdaderamente el poder”, agregando que “la palabra del enfermo es polémica, porque resulta de una queja de lo que no se ha hecho o se ha hecho mal, aunque nuestro discurso diga la verdad, sin conflicto de intereses”. La ANAMACaP, asociación nacional única en Francia en lo que se refiere a esta patología, reúne a 700 socios y 1200 simpatizantes. Ahora bien, “nuestra vocación es de ser 10 000 como mínimo, puesto que hay 350 000 enfermos y 50 000 nuevos casos cada año”, piensa R. Muntz, y “que podremos pesar en todas las decisiones vinculadas a esta enfermedad”.
El objetivo oficial de la ANAMACaP radica en participar efectivamente en una definición de la salud pública que salve vidas... sin dejar de impulsar el dinamismo económico.
Basada en un consejo científico compuesto por los “mayores talentos” de la urología, la oncología y la radioterapia, la ANAMACaP es también una estructura de interfaz entre los pacientes y los especialistas, apoyada por numerosos socios. “La creación de la ANAMACaP resulta de la transferencia de una angustia personal a un intento de solución en cuanto al disfuncionamiento del sistema de salud relativo a la prevención”, puntúa R. Muntz, sobre el cual una espada de Damocles se balancea como una amenaza permanente. “Hubiese podido aprovecharme de una detección de la enfermedad a una fase más precoz, lo que me hubiese dado una posibilidad más de erradicarla”, piensa. Gran conocedor de la vida pública, puesto que es alcalde y presidente de entidades locales, pero no por ello mejor informado, R. Muntz se siente depositario del deber de “abogar” a nombre y en favor de los pacientes.
Información y prevención
Según Roland Muntz, un 75% de la población ignora el riesgo real vinculado al cáncer de próstata... ignorando también que el hombre corre un peligro mortal.
El cáncer de próstata mata a un hombre puesto que las células cancerosas se propagan al exterior de la cápsula prostática a través de dos canales que son la linfa, que engendra metástasis ganglionares, y la sangre que desemboca en metástasis óseas. La duración de supervivencia media es tan sólo de doce años en este caso, y los tratamientos por hormonoterapia y quimioterapia son sólo paliativos puesto que la enfermedad se encuentra ya en una fase incurable.
“El hombre debe controlar muy especialmente su salud a partir de los 45 años, insiste R. Muntz, y debe acceder a la detección de cáncer de próstata, como ocurre con el cáncer de mama o de cuello uterino en la mujer”. Obviamente este combate de la ANAMACaP sólo puede llevarse a cabo con la ayuda de los urólogos y médicos.
Verdadero desastre nacional, el cáncer de próstata alcanza los 10 000 fallecimientos al año y “se espera un pico en 2015 cuando lleguen a determinada edad las personas de la llamada papy boom en Francia”, subraya R. Muntz. La mortalidad aumentó también un 10% en 10 años en Francia, a la vez que se reducía un 25% en EE.UU. en el mismo periodo.
Hacia una detección organizada
Es conveniente recordar aquí que lo que mata es el cáncer avanzado de próstata. Por consiguiente, lo que hay que buscar y erradicar es el cáncer localizado en la glándula. Después de detectado, el enfermo depende de su entorno y está persuadido que su cáncer de próstata es mortal sistemáticamente... lo cual es falso si se trata de un cáncer indolente y localizado. Si se detecta con suficiente antelación, el cáncer localizado de próstata puede ser erradicado con técnicas menos invasivas y también menos deletéreas que la prostatectomia radical. Muy agresiva, esta última genera a menudo impotencia e incontinencia.
Se trata, por consiguiente, de encontrar una vía mediana entre la presión que sufre el médico por parte de su enfermo y la que presiona a las autoridades para que hagan detección.
“Si operásemos una detección mínima organizado para la población joven, fijando un nivel PSA a 2,5 ng/mL, podríamos identificar la mayoría de los cánceres avanzados”, afirma R. Muntz. Infelizmente, el test PSA, como muchas otras pruebas de detección, no es perfecta y su peculiaridad está discutida, puesto que a nivel de 4 ng/mL, un 75% de los pacientes no tienen un tumor revelado por la biopsia. Sin embargo, si los datos brutos del PSA se complementan con otros parámetros como el PSA libre, la densidad del PSA, la velocidad del PSA y un cut-off más bajo (2,2 ng/mL), la peculiaridad y la sensibilidad se mejoran considerablemente. Puede pensarse razonablemente que una detección de este tipo puede salvar numerosas vidas, sabiendo que en los países en donde una política de detección ha sido implementada demostraron una disminución espectacular de la tasa de mortalidad. Así, las operaciones de detección parecen haber originado un recorte de la mortalidad de cáncer de próstata de 25% en EE.UU., 50% en Austria y 67% en Québec.
Cabe notar también que la reticencia con respecto a la palpación rectal, por parte de médicos y pacientes, persiste. “La peculiaridad de esta última es sólo de 23% y cuando se alcanza un nódulo a menudo es demasiado tarde ya”, puntúa R. Muntz.
En resumen, con una detección organizada “un test PSA/año, tomado a cargo por la seguridad social”, según R. Muntz, y buenas prácticas que consisten en diferenciar cáncer indolente y agresivo gracias a los análisis específicos, “se salvarían 5000 vidas por año”, anuncia R. Muntz.
Evitar el tratamiento por exceso
A la base: hay que diferenciar el cáncer de próstata indolente del agresivo. Ahora bien, “el problema principal es que nuestros médicos no hacen discriminación entre ambos cánceres, que sin embargo son muy diferentes: indolente o agresivos”, explica R. Muntz. De esta manera, lo que se aconseja generalmente es la prostatectomia radical, que engendre incontinencia e impotencia y un número importante de operaciones no justificadas.
Un tumor agresivo pone en juego, en efecto, el pronóstico vital del hombre joven, pero el cáncer de próstata indolente no se llevará al paciente. “Sería conveniente en este caso optar por técnicas de tratamiento más suaves, menos agresivas, como la terapia por radionucleidos o el Ablatherm, o incluso la hormonoterapia intermitente –derivación androgénica”- , aconseja R. Muntz. Se evitaría así generar numerosas incontinencias e impotencias tras los cánceres indolentes tratados por prostatectomia radical.
“El problema hoy consiste en reconocer que, como no se hacen los esfuerzos suficientes para diferenciar ambos tipos de cánceres indolente o agresivo, si se practica una detección sistemática, se descubrirá forzosamente cáncer de próstata...y los médicos conducirán a los hombres a la impotencia y la incontinencia al aconsejarles un tratamiento agresivo de prostatectomia, denuncia R. Muntz, indicando que “se acepta que haya 10 000 muertos por año en Francia de cáncer de próstata, pero no se acepta que haya 100 000 impotentes e incontinentes”.
La clave radicaría en distinguir entre indolencia y agresividad de cáncer, diagnosticando bien y no tratando por exceso.
El nuevo paradigma: ...un enfoque económico “rentable”
“Salvando a 5000 hombres por año y proponiéndoles beneficiarse de 30 años de supervivencia, se reinyectan cerca de 5 mil millones de euros en el circuito económico”, explica R. Muntz apoyándose en el estudio de Murphy (Kevin Murphy and Robert Topel Univ, Chicago, Graduate School of Business, J. Politic, Econ. 2006). Para seguir razonando a escala económica sobre la salud, el coste por año y hombre a reembolsar por el test de detección PSA, pudiéndose evitar las prostatectomias correspondientes a los tratamientos excesivos efectuados sobre los casos de cáncer indolente (uno caso de cada dos).
“La tecnología francesa, no invasiva y eficiente constituida por el Ablatherm® se integra perfectamente en la estrategia de nuestro nuevo paradigma”, agrega R. Muntz, subrayando el interés de esta técnica para el tratamiento de salvamento en caso de fracaso de la radioterapia.
Las recomendaciones de la ANAMACaP
Con objeto de suprimir los tratamientos invasores de los cánceres indolentes, sería legitimo tratar estos últimos por Ablatherm, curioterapia y deprivación androgénica”, declara R. Muntz, abogando también por una vigilancia activa aunque según él “no esté adaptada a nuestra mentalidad puesto que el cáncer, incluso si sólo es indolente, causa un pánico terrible”.
Un “stating” serio (análisis detallado del tumor) se basa en datos concretos tales como el PSA total, la relación PSA total/PSA libre, la densidad y la velocidad del PSA, el PAP, el DRE, el volumen de la próstata, el test de Gleason y los resultados de las técnicas de imaginería.
Un cáncer indolente se define por:
• un porcentaje PSA inferior a 12
• un tiempo de reanudación de este último superior a tres años
• y un resultado de Gleason inferior a 6.
Todos los parámetros de cáncer de la próstata pueden utilizarse efectivamente con algoritmos y monogramas de manera a circuir bien los riesgos y ayudar a elegir el tratamiento más eficiente.
Contacto:
ANAMACaP
Asociación nacional francesa de los enfermos que padecen un cáncer de la próstata
17 bis Avenue Poincaré, 57400 SARREBOURG - France
Tel: 03 87 03 05 34 Fax.: 03 87 03 31 60
E-mail: info@ANAMACaP.fr
Para informarse
Página Web: www.ANAMACaP.fr
“Tuve que insistir mucho para que me trataran por Ablatherm”
Robert M.
Palabras recogidas el 06/09/06 por Nathaly Mermet, periodista.
En julio de 2003, cuando a sus 66 años se le anuncia su cáncer de próstata, el golpe fue terrible para Robert M. Su urólogo de cabecera le propone inmediatamente la operación quirúrgica. Se toma cita casi inmediatamente para una prostatectomia radical... para dos meses después.
Salvo que, por una gran casualidad, Robert M. se encuentra los días siguientes del anuncio brutal delante de la televisión en donde una emisión habla de... cáncer de próstata. Oye hablar entonces muy furtivamente de una tecnología reciente: Ablatherm. Interesado por esta solución anunciada como no invasiva, su esperanza renace y se va inmediatamente a ver a su urólogo para conocer sus posibilidades de beneficiarse de este tratamiento por un ultrasonidos focalizados. Lo que le contesta el médico es tajante y definitivo: “Él es demasiado joven y el tratamiento no es nada seguro”.
Demasiado joven, ¡pues claro! ... Robert está totalmente decidido a ir más adelante e indagar a fondo sus posibilidades. Al mismo tiempo, no va a su cita quirúrgica...
La sexualidad, un objetivo muy importante para los hombres.
No lo oculta: los contactos son a menudo muy útiles y un profesor de urología de Nimes le orientará hacia una clínica que dispone del Ablatherm en Montpellier.
Le parece que todo está solucionado...pero todavía queda un obstáculo: el cirujano que lo recibe no se muestra muy entusiasmado tampoco. Robert M. es efectivamente demasiado joven, puesto que las recomendaciones de la Asociación Francesa de Urología fijan a 70 años la edad mínima para el tratamiento por Ablatherm. El urólogo le avisa: se trata de un tratamiento nuevo del que hay cosas que todavía no se saben, etc. etc.
“A sus 66 años no deseaba desbaratar mi vida sexual a causa de una operación invasiva... cuando hay otras soluciones menos violentas que permiten en particular preservar mejor la erección”, declara Robert. No lo oculta: no puede imaginar una vida sin relaciones sexuales normales... aceptando la responsabilidad de la totalidad de los riesgos evocados por urólogo.
Este último nos lo dice: “El Sr. M. forma parte de estos pacientes especialmente motivados para los cuales puede prescindirse del principio dictado por la AFU”. Efectivamente, hay un diferencial de 4 años con la edad límite recomendada por la AFU. “Pero se trata de uno de los casos especiales para los cuales se efectúan varias entrevistas con discusiones ahondadas entre el paciente y el urólogo”, insiste el médico.
“Los urólogos son ante todo hombres no cierran las puertas a la discusión...¡entre hombres!”, confirma Robert.
Su determinación resultó así... ¡determinante! Y en 2003 su tratamiento se hizo con Ablatherm.
A los 69 años que tiene hoy se declara satisfecho por haber insistido tanto. ¡No faltará más! Para él todo resultó perfecto sin ningún dolor... “hasta me parece que ni se me operó” nos dice. “El día mismo puede levantarse uno y lo peor fue tener que guardar durante 48 horas una sonda”, ironiza...
Para poder salir del hospital, hay que llenar tres bolsas...Por lo que Robert se mostró muy motivado para realizar esta tarea en un tiempo mínimo, como nos lo recuerda con tanto humor...
“Un día, por casualidad oí hablar de Ablatherm y de la técnica HIFU.
Había sentido una gran angustia cuando me anunciaron mi enfermedad, y enseguida me imaginé condenado o mutilado, debiendo resignarme a vivir en condiciones indignas lo que me quedara de vida.
Mi moral mejoró cuando supe que podían tratarme con esta técnica. Ahora estoy muy contento de haber beneficiado del tratamiento, y estoy sorprendido de saber que la mayoría de los pacientes no conocen esta técnica y no tienen la misma suerte que yo."“Cuando pedí mas información sobre el tratamiento por Ablatherm HIFU me dijeron de tener cuidado ya que no hace mucho que esta opción existe.
La experiencia no es muy grande al principio de todo tratamiento revolucionario, pero gracias a ellos se han salvado muchas vidas de pacientes que habrían muerto si hubieran esperado a tener más experiencia con esos tratamientos…
Cuando se padece una enfermedad sólo se piensa en perderla de vista para siempre.
Yo no quise perder esta oportunidad. Todos los estudios publicados (¡los más antiguos ya tienen 10 años!) demuestran sin duda alguna que Ablatherm HIFU es un tratamiento muy eficaz y sobre todo con poco riesgo de complicaciones.
No me arrepiento de mi decisión, porque estoy curado y mi vida vuelve a ser normal. El tratamiento fue tan anodino que aún no me lo creo, ya que volví a mi casa a los dos días sin dolores ni secuelas.
Comparado con las vivencias de otros pacientes con los que he hablado (algunos han tenido que ir diariamente al hospital durante 6 semanas por la radioterapia, otros se han sometido a la cirugía, con todo lo que eso implica en términos de convalecencia y de rapidez de recuperación) los beneficios de mi elección han sido enormes.
Me prometí hablar de esta técnica a mi alrededor, para así ayudar a recuperar la esperanza a los hombres que como yo han conocido la desgracia de tener este cáncer.
Mi urólogo me propuso HIFU en lugar de la cirugía porque mi corazón esta un poco cansado e HIFU se practica bajo anestesia local”.“Es mi mujer la que me ayudó a elegir Ablatherm. Enseguida se puso a buscar todo sobre la enfermedad y los posibles tratamientos.
Ella es 15 años más joven que yo y para ella era impensable que nuestra vida de pareja finalizara en la incontinencia y en la impotencia. Todavía me siento joven gracias a ella, y no tenia las fuerzas de afrontar un tratamiento con el que tenia muchas probabilidades de perder mi dignidad y mi virilidad.
En los artículos que leímos, y en los testimonios de algunos pacientes, parecía que Ablatherm conservaba mejor la calidad de vida de los enfermos, con una eficacia tan buena o mejor. No lo dudamos ni un segundo, localizamos el hospital equipado más próximo y ahí nos fuimos.
Hoy en día estoy curado, y mi vida de pareja no ha sufrido de esta prueba”.

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| Primera Cirugía parcial con Ablatherm HIFU en España en la Clínica Santa Elena. | Ablatherm HIFU en la televisión en Euronews |
15474 pacientes, en 180 centros hospitalarios de todo el mundo ya han beneficiado de este tratamiento de los más modernos y eficaces. ¿Y usted por qué no? | | |
Tras 15 años de investigación en la lucha contra el cáncer de próstata, Ablatherm HIFU ha demostrado ser un tratamiento local no invasivo, accesible y fiable para luchar contra el cáncer de próstata. Miles de pacientes ya han beneficiado de este tratamiento alternativo del cáncer de próstata, considerado como uno de los más modernos y eficaces para tratar este cáncer. ¿Por qué no usted?
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